
Después de un tiempo en que no fuimos por su moto, por fin pudimos hacerlo. Diego ya sólo decía: "estoy desesperado por no poder ir por mi moto"
Se preparó con sus jeans, tenis, playera del Hombre Arañan, chamarra y sus lentes pues además dice que se ve más guapo con ellos. Nos fuimos a casa de su tía, limpiamos su moto y afortunadamente tenía carga suficiente para hacer un recorrido de unos dos kilómetros. Finalmente aguantó más, y hasta pudo sacra a pasear a una niña.