Comiendo nieve

Ya se hace costumbre que las veces que paso por el a la Escuela pasamos a comprar una nieve. En esta ocasión no fue de limón, sino de nescafé, y como siempre, se la come felizmente. ¿Y quien no?

No habia pensado en qué cosas le van interesando con el transcurso de los días. Siempre va descubriendo algo nuevo. Pero no pensé que el comprar una nieve fuera algo tan especial para él.

No recuerdo la primera vez que ocurrió. Hemos comido helado, algunas veces en el cine, otras en la casa, pero un día al bajarnos de la comi rumbo a la casa me pidió que le comprara un helado. No es usual o no lo era, a pesar de que regularmente pasamos por una calle donde está una señora vendiendo nieves y paletas. Así que ese día le compré su nieve de limón en barquillo

Ahora cada vez que paso por él a la Escuela me pide bajarse "donde termina el mercado" porque ya sabe que ahi no solo nos iremos jugando a la casa, sino que encontrará su particular nieve de limon.

En la ocasión más reciente pedi yo como siempre, de otro sabor para mí. A veces no quiere probar la nieve que compro para mi, pero en esta ocasión le gustó la de nescafé, asi que cambiamos: él la de nescafé y yo la de limón. Le gustó tanto que se fue feliz (de por si siempre lo está).

Sé que esta listo para ir decidiéndose por nuevos sabores, sólo es cuestión de tiempo (y dinero, claro está).

¿Y tú de que quieres tu nieve?